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LA ZONA PÚBLICA : Nuevo orden, nuevo Dios.


Chesterton se refería al Dios cristiano, sin embargo, su afirmación es cierta aún si elegimos una noción más o menos común de Dios en la mentalidad humana de todos los tiempos: un ser que no es de este mundo, que está más allá, que no se rige por las leyes humanas, que se diferencia del humano por su grandeza y poder, en fin, el que existe sin necesidad del hombre.

Es que, en cuestión de fe, nuestra sociedad ha retrocedido a un periodo que ni siquiera se podría llamar pagano; un periodo que no conocemos (quizá porque nunca existió), pues lo que llamamos paganismo, tenía como parte esencial de la vida el culto a uno o más dioses. Es decir, la tendencia natural religiosa se expresaba en el culto (testigo de ello son todas la culturas sin excepción). La naturaleza del ser humano seguía su curso.

Retrocedemos 3200 años

Las sociedades modernas, al dejar de lado los dioses, (en concreto al Dios cristiano), ha debido canalizar esa tendencia natural en algo otro. Así, la fe, que en gran parte es confianza, se ha volcado en las instituciones políticas y en la idolatría de sí mismo.

Los «cerebros modernos» ni siquiera han sido originales, pues se ha hecho lo que hace aproximadamente 3200 años hizo el pueblo de Israel, un becerro de oro.

Ya no hay más cielo, sino solo tierra. No hay nadie más allá. El ser humano es el centro y la explicación de todo lo que existe. La vida humana no tiene que pretender encontrar nada más allá de lo que puede palpar y medir; la razón, tiene que dejar de indagar por el sentido último de la existencia, más bien, tiene que focalizar todo en el momento fugaz de cada día, porque el ser humano no tiene más que eso.

Esas alas que durante milenios, creyó tener el hombre, hoy se le convence de que no las tiene, y esto simplemente porque los genios infalibles de la reingeniería social así se lo dictan. Para el cristiano, eran también las alas de la libertad, aquella que les trajo, La Verdad venida al mundo: “la verdad os hará libres” (Jn. 8, 31- 38 un análisis biblico aquí).

Por tanto, el hombre y la mujer modernos van por esta vida con fe, pero no ya en Dios, sino en sí mismos y en lo que les prometen y “venden” las sociedades llamadas democráticas. Dios es un término decorativo, una pieza de museo.

Una nueva fe excluyente y radical

Hay que notar que se trata de una nueva fe, tozuda, fanática, y hasta radical.

Esta agigantada crisis de coronavirus ha sido un desvelador de dicha fe encerrada en lo terreno. Cuando en otras épocas, ante males de pestes o guerra se incitaban unos a otros a pedir ayuda al cielo, en nuestro tiempo apenas iniciada la cuarentena, la gran mayoría de la población lejos de volcarse a la oración, ha solo pensado en enarbolar altares a los héroes que teníamos entre nosotros y no habíamos valorado: hombres y mujeres de carne y hueso, a quien ciertamente debiéramos valorar más (de hecho así, lo manda desde hace 2 milenios la doctrina cristiana y su visión personalista).

Pero el síntoma más revelador ha sido que han pululado por las redes los ataques a dioses extraños (como el Dios cristiano), porque parecía haber llegado el momento de demostrar que solo el dios ciencia, tecnología y poder humanos existía.

Así, quienes en otro tiempo se bautizaron consagrándose al Dios Padre, todopoderoso, Creador del Universo, ahora despreciaban hasta su idea, pues “del virus nos salva solo la ciencia”, “menos iglesias y más hospitales”, “menos sacerdotes y más sanitarios”, y un largo etcétera, algunas veces llena de tanto odio como de fanatismo.  Lo cierto, es que ha sido una clara toma de posición respecto a la fe “nueva” que predomina hoy en nuestra sociedad.

Nuevo dios y nueva creación

Esta fe moderna se viene implantando gracias a la manipulación de masas. Esta fe incita a creer en nuevos dogmas: “la creación está mal hecha”, “el universo ha surgido del azar, de la irracionalidad, de las fuerzas ciegas del universo” y por tanto, ahora que el ser humano ha logrado “ser dios”, debe convertirse en el creador verdadero. Para ello, es necesario destruir y construir (de-construir) casi todo nuevo, un nuevo ser humano, una nueva naturaleza, un nuevo orden mundial.

Ahora, cuando hablamos del ser humano hecho dios de sí mismo y del mundo, ello pareciera darnos poder y libertad, y esa es la percepción que se instaura en la mente de la población, sin embargo, como siempre ha pasado en la historia, dios será sólo el más fuerte, los demás serán sus esclavos.

El plan de una obra anti-Dios.

En la filosofía de las élites, el nuevo dios jamás tiene que asemejarse o ser una imitación del Dios judeo-cristiano, sino que debe ser su antítesis, es decir un anti-Dios. ¿A que nos suena esto? Pues, a eso mismo: un plan satánico en definitiva. Es que difuminado y relativizado el bien, el mal también deja de ser percibido como tal, y esto es un fenómeno poco conocido, pero la incrementación de ritos satánicos es una realidad.

En realidad, la humanidad ha dado pasos agigantados en esta dirección desde hace siglos, manipulando las conciencias con la “demonización” de lo sagrado cristiano (¿por qué tanto odio y desprestigio al medioevo?) implantando un nuevo orden del conocimiento y de la conducta (moral del relativismo), y llevando adelante agendas de destrucción de la obra de Dios. Para poner un ejemplo: se promocionó una economía que no tenía en cuenta la naturaleza y ahora, se nos hecha la culpa de haber destruido y contaminado el planeta, y ser nosotros los responsables. A partir de ello, surgen ecuaciones como la de Bill Gates, donde es necesario reducir parte de la población para “salvar el planeta”.

Estos ejemplos claramente manifiestan la obra anti-Dios, pues el Creador indicó desde el principio el orden natural “los bendijo Dios, con estas palabras: sed fecundos y multiplicaos, henchid la tierra y sometedla, gobernad sobre los peces del mar y las aves del cielo y todo animal que repta sobre la tierra” (Gen. 1, 28).

La destrucción de la persona humana

Los poderosos de este mundo, hace mucho tiempo han iniciado la agenda de un nuevo orden, también en lo que se refiere a la naturaleza humana: primero hay que destruirla quitándole todo lo que afirma su identidad personal (pertenencia a un credo, pertenencia a una nación, pertenencia a una familia, pertenencia a un sexo) y hacerlo individuo, o como se dice frecuentemente con orgullo, “ciudadano del mundo”, una vez convertido en algo indefinido (de alguien en algo), se lo podrá modelar en base al plan establecido: plan de producción en la obediencia ciega a un sistema. Así, se echará mano de los avances, en gran parte desconocidos de la tecnología moderna, para hacer de lo humano que quedaba, un trans-humano que ayudado por la técnica pueda ser más eficaz y más “maleable” al desarrollo productivo.

Todo esto bajo la supervisión del “ojo que todo lo ve”, lo cual será posible gracias al salto a la tecnología digital 5G. Haremos un mundo “inteligente” a “imagen y semejanza nuestra”, donde todo contribuya a lo que llaman “un mundo sostenible” (Agenda 2030) es decir, sin pobreza porque se eliminará a los pobres y en paz, porque el poder se reducirá a unos pocos que controlarán, quizá digitalmente, y por la fuerza, a toda la población.

Una sociedad controlada

La robotización de la humanidad, parece todavía a muchos una quimera del cine de ciencia ficción, sin embargo las conductas robotizadas ya son una realidad que venimos experimentando a lo largo de este siglo XXI. Y una muestra clara de esta realidad es la ignorancia o inacción de prácticamente toda la población ante la inversión del orden natural que se está llevando a cabo, y su fe ciega con ausencia de espíritu crítico a los postulados que repitan los políticos y medios amparándose en expertos a su servicio.

La población ya no se rige por datos, estadísticas y argumentos de peso, sino por aquello que venga presentado como tal y sea expresado por las instituciones en quien ha puesto su confianza. Se trata de una fe ciega en instituciones y medios de comunicación, a todo lo que es propuesto por los dioses políticos, comandados por las grandes corporaciones, los principales bancos y los centros de poder estratégico mundial.

Despierta

A tal punto ha llegado esta dominación de las masas, que la gran mayoría de la población no cree estar manipulada y toma actitudes infantiles y hasta agresivas, ante quien ose insinuarle que no está pensando con cerebro propio.

N.B. Este artículo ha sido escrito de la forma más sencilla posible, sin embargo no ha dejado de lado los aspectos más profundos de la actual situación, en la cual entran en juego las fuerzas humanas y también sobrehumanas, con una agenda clara que coincide con lo anunciado para esta etapa de la historia, donde en el decir de Benedicto XVI, se trata de la última rebelión de la creatura contra su Creador. En próximos artículos, ya no tan simples, iremos desmenuzando estos temas, que tienen un significado más allá del fenómeno social que causan y se insertan en esa lucha que se dio en el inicio de la historia, la cual continuará hasta el final.


DanielC



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LA ZONA PÚBLICA : La vacunación como un método eugenésico diseñado por Templarios y aristócratas masones.

Los orígenes de la familia Montagu provienen de una antigua nobleza italiana-normanda que se estableció en Francia antes de convertirse en pares británicos con ducados en todo el Reino Unido. Ganaron títulos de barones al servir al Rey católico romano Eduardo III de Inglaterra bajo el mando del barón Simón de Montagu. William de Montagu, el 2do conde de Salisbury, fue cofundador de la Orden de la Jarretera que es la continuación de los Caballeros Templarios de Londres y son quienes administran la City of London Corporation. Los Caballeros Templarios fueron los sionistas originales. Los Caballeros Templarios adoraban a Salomón. Los Montagus están profundamente involucrados en la banca mercantil y son fuertes partidarios del sionismo británico y fueron los fundadores del Banco de Inglaterra con el barón Montagu Norman.

En 1714 el gobierno británico creo la falsa noticia de que en Turquía se trasladaba la pus de gente enferma de viruela a la gente sana para protegerlos de la enfermedad. En 1718 la aristócrata Lady Wortley Montagu, la esposa del embajador británico en Constantinopla. Se posiciono a favor de este método conocido como “inoculación” o “variolación” y gracias a su prestigio consiguió ganar la confianza de mucha gente. Con el resultado de que muchos inoculados enfermaron gravemente y muchos otros murieron. En los siguientes años hubo un aumento de 25.000 muertes por la viruela en Londres.

En Weimar (Alemania) el famoso médico sajón e Illuminati Christoph Wilhelm Hufeland, provocó una epidemia de viruela de la misma forma después de que se implantara la “variolación” en 1781. Hamburgo y Berlín también sufrieron grandes epidemias en 1794 y 1795, después de la implantación del procedimiento. Por lo que poco después fue prohibido en muchos países.

El médico ingles y masón Edward Jenner seria el encargado de continuar estudiando este procedimiento utilizando el pus de las vacas en vez de el de los humanos (mas tarde mezclo los dos). Jenner era un masón activo, sirviendo en 1812 como Maestro de la Real Logia de Fe y Amistad, No. 270, con sede en Berkeley, Gloucestershire. Esta logia fue visitada regularmente por el Príncipe de Gales, el futuro Jorge IV, y era una logia que se asociaría con la familia Jenner.

La primera víctima de Jenner fue su propio hijo que apenas contaba con 10 meses de edad y con el que probó la mezcla del pus de vacas y humanos en 1790. El desarrollo mental del niño quedo truncado y vivió como retrasado mental el resto de su vida hasta que murió con 21 años de edad. En 1798 Jenner vacuno al niño de cinco años John Baker, que murió poco después. También vacuno a una mujer embarazada de ocho meses que provoco la muerte del bebe cuya piel se cubrió con llagas similares a las de la viruela.

La medicina natural al alcance de todos. Este libro fue publicado por Manuel Lezaeta Acharán en 1927. Pulse sobre la imagen para acceder al documento.

Al contrario de lo que nos han hecho creer las enfermedades como la tos ferina, difteria, polio y sarampión fueron prácticamente eliminadas antes de la introducción de sus respectivas vacunas. Más bien, la disminución de estas enfermedades infantiles no se debió a las vacunas (como se dijo), sino que fue debido principalmente a la mejora de la salud e higiene públicas (incluido el saneamiento y el agua potable más limpia) durante ese periodo de tiempo.

Desde 1806 la vacuna contra la viruela se ha convertido en una obligación legal en los estados alemanes y a partir de 1875 se impuso una segunda vacuna a los 12 años de edad. También Inglaterra y Francia continuaron con la obligación de vacunar a toda la población contra todo tipo de enfermedades y desde la Segunda Guerra Mundial, EEUU tiene un papel primordial en este terreno, apoyado por la ONU y la OMS.

La ONU ha sido denunciada por sus propios expertos por llevar el cólera a Haití y la OMS y UNICEF han sido acusadas de amparar vacunas para controlar el crecimiento poblacional. Las vacunas actuales y desde hace ya varias décadas contienen todo tipo de tóxicos cancerígenos y mortales como Formaldehído, formol, Timerosal (mercurio), Fosfato de aluminio, Borato sódico además de ADN foráneo, ARN y proteínas que pueden provocar alergias y enfermedades autoinmunes de bacterias, hongos, levaduras, suero fetal bovino, tejido renal de mono, restos de fetos abortados, GMS (Glutamato monosódico) y muchas otras sustancias que nunca sabremos.

¿Usted qué cree que sucedería si llamase a su médico de cabecera para consultarle cual es la “dosis segura” de mercurio, aluminio y formaldehído, para podérselo inyectar a su hijo?. En lo que respecta a la ciencia real, no hay evidencia alguna de la efectividad de las vacunas que se obligan a poner a las distintas poblaciones, no solo eso sino que lo mas probable es que te deterioren la salud. En cuanto a la inmunidad de las vacunas tampoco existe evidencia alguna de que deba vacunarse usted o sus hijos, nunca, por ninguna razón. Soy muy consciente de que las vacunas se consideran “sagradas” para la mayoría de los médicos. De hecho, cuestionarlos equivale a una blasfemia. Puedo asegurarle que no cuestionaría la eficacia y la seguridad de algo tan “sagrado” como las vacunas a menos que estuviera seguro, sin duda alguna, de que soy correcto cuando declaró que las vacunas no son seguras (a menos que usted cambie el criterio) definición de “seguro” para incluir la muerte, numerosas enfermedades y daño cerebral.

Aunque no se mencione en ningún medio existen estudios que muestran que la gente que no se vacuna tienen muchas menos posibilidades de sufrir enfermedades crónicas. Los niños vacunados tienen un 120% mas de asma, un 146% mas de autismo, un 185% mas de trastornos neurológicos y un 317% mas de TDAH que los niños no vacunados.

En el mundo actual según datos recopilados por ‘Our World in Data’, mueren cada año unas 56 millones de personas. El principal motivo son las enfermedades cardiovasculares, que se cobran alrededor de 18 millones vidas; seguido del cáncer, responsable de casi 10. ¿toman los gobiernos alguna medida al respecto? ¿crees que si existiese una vacuna contra el cáncer te la darían gratis?.

Promover la vacunación obligatoria para poblaciones enteras con productos que dependen esencialmente de los datos de los fabricantes para su seguridad y eficacia generales es una violación evidente del principio de precaución y, como tal, se convierte en un experimento médico forzado. Si te recomiendan y obligan a vacunarte. Puedes pedirle a el médico que te firme una “Garantía Emitida por el Profesional Médico sobre la Seguridad de las Vacunas“. Te aseguro que ningún medico lo hará.

Si está interesado en informarse más a cerca del peligro de las vacunas le recomendamos la lectura del libro del escritor y profesor en medicina natural Adolfo Perez, titulado; LAS VACUNAS: PELIGROS Y ALTERNATIVAS. También aprovechamos para recomendarles la lectura del gran libro titulado: LAS MENTIRAS LUCRATIVAS. CÓMO ENGAÑAR A LA GENTE CON TEORÍAS CIENTÍFICAS ABSURDAS.





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LA ZONA PÚBLICA : 10 Características de la Plutocracia.

¿Qué es la Plutocracia?

La plutocracia es un tipo de gobierno oligárquico, es decir, donde pocos toman las decisiones por muchos, cuya élite gobernante es también la élite económica. En otras palabras, se trata del gobierno de los sectores ricos de la sociedad, siempre minoritarios en comparación con los pobres.



La plutocracia no obedece a ninguna teoría política, sino que consiste en una misma democracia republicana en cuyo funcionamiento tiene un excesivo protagonismo el estrato más acaudalado de la sociedad. Se trata, pues, de un riesgo de todo sistema, y en ese sentido el término “plutocracia” o “plutócrata” es usado de modo despectivo.

Una plutocracia será, entonces, un gobierno de los ricos y para los ricos.

Características de la plutocracia:

Etimología

La palabra plutocracia proviene del griego antiguo, de los vocablos “ploutos” (riqueza) y “krathos” (poder, gobierno).

Este término fue usado por primera vez por el historiador y filósofo griego Jenofonte, para referirse a la sociedad ateniense previa a las reformas de Solón, cuyo congreso político era controlado por los grandes terratenientes y dueños de la mayoría de los esclavos, forzando la promulgación de medidas que excluían a las clases bajas del gobierno y les permitían mandar a sus anchas.




Concepto clásico

El precepto tradicional de plutocracia refiere al control del gobierno de una nación por parte de sus élites económicas, quienes disponen de los mecanismos del sistema político para promulgar leyes que beneficien sus intereses, vayan o no en detrimento del resto de la población.

No debe confundirse con sistemas de participación política que requieran de un monto de riqueza mínima para ejercer el voto, por ejemplo. El rasgo distintivo de la plutocracia es el manejo de los poderes públicos a favor de los intereses particulares de la élite económica de la nación, sea cual sea el mecanismo de participación o el sistema político en cuestión.

En ese sentido, la plutocracia suele implicar lo siguiente:

Los gobernantes retribuyen el apoyo de las élites económicas favoreciendo sus necesidades por encima de la voluntad general de la población.

Los plutócratas pueden revocar el mandato de los gobernantes electos.

Los gobernantes rinden cuentas, por ende, a los plutócratas antes que al pueblo.

Los poderes públicos están sometidos a instrucciones vinculantes de la élite.

El poder económico

Si las democracias republicanas como las conocemos funcionan en base a la convivencia y mutua regulación de los poderes públicos, a menudo son vulnerables al llamado poder económico, es decir, a la influencia del capital y de los intereses de las clases más pudientes en el quehacer político.

Estos poderes suelen ser más o menos invisibles en el debate político, por lo que a menudo juegan el rol del poder detrás del trono, vale decir, tiran de los hilos invisibles de la política.




Plutocracia y oligarquía

El concepto de plutocracia está muy vinculado con el de oligarquía, que no es otra cosa que el gobierno de unos pocos (del griego oligos, “pocos”; y arko, “mandato”). Podría bien decirse que la plutocracia es una forma de oligarquía, ya que las élites económicas son siempre minoritarias en comparación con el resto del pueblo llano.

Financiación de los partidos políticos

La lucha contra las plutocracias presta especial atención a la financiación de los partidos políticos, que debe ser transparente y pública, y así evitar que intereses oscuros inviertan en la campaña de un candidato y luego cobren en favores dicha preferencia, lo cual reduciría el ejercicio democrático representativo a la pura demagogia. Esto es considerado un delito de corrupción y es punible en numerosas legislaciones nacionales.




Control de los medios de comunicación

Otra forma de mecanismo plutocrático es el manejo tendencioso de los medios de comunicación, para favorecer los intereses de la élite mediante la manipulación de la opinión pública. Esto se debe a que muchos consorcios informativos locales o trasnacionales pertenecen a grupos empresariales más o menos visibles.

Así, el llamado “cuarto poder” que constituyen los medios de comunicación a menudo contribuye con el debilitamiento de las instituciones y la construcción de una plutocracia.

Privatización

Un tercer mecanismo plutocrático consiste en la adquisición de los bienes públicos o estatales en subastas públicas que reciben el nombre de privatización, y que otorgan a intereses privados el control sobre empresas básicas o de importancia pública incuestionable, como el aseo urbano o los servicios de luz, gas, electricidad.

Esto les confiere a los sectores económicos una injerencia importante sobre las dinámicas políticas nacionales a partir del control de los bienes de primera necesidad.




Consecuencias

Las consecuencias directas de una plutocracia tienen que ver con el crecimiento de las desigualdades sociales, la poca redistribución de las riquezas mediante favoritismos, proteccionismos y actos de corrupción y clientelismo que favorecen, más que a nadie, a los intereses de la élite económica.

En líneas generales, la plutocracia impide el funcionamiento transparente de la democracia representativa y promueve la existencia de intereses ocultos, secretos, en el ambiente político. Lo cual podría conducir además a luchas entre grupos plutocráticos y por lo tanto a tensiones económicas irresponsables con las necesidades reales del pueblo.

Reclamos contra la plutocracia

Los sectores marxistas, anarquistas y socialistas de la sociedad contemporánea consideran las democracias liberales como sistemas diseñados para favorecer a la burguesía y por lo tanto sistemáticamente plutocráticos.

La lucha por socializar los medios de producción que sostiene el marxismo es contraria a la propiedad privada y la sociedad de clases, porque favorece siempre el mantenimiento de las clases altas en detrimento de las pobres.



Ejemplos de plutocracia

Existen acusaciones de plutocracia en sociedades como la mexicana o la estadounidense, dados los circuitos monopólicos u oligopólicos, holdings empresariales y otras formas de asociación económica que tienen una notoria influencia en las dinámicas políticas.

En particular la existencia de grupos multiempresariales como Grupo Prisa en España o Grupo Clarín en Argentina, que controlan sectores informativos, agrarios, financieros, etc., supone la existencia de poderes influyentes en el país pero fuera del control directo de las instituciones.



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En las Cloacas INFECTADAS por todo tipo de carcoma de la mafia político-criminal, se siguen celebrando sus aquelarres habituales, sin desperdicio. Dos Aquelarres, AQUÍ uno y AQUÍ otro, aunque, juntos se analizan mejor, a fin de que la base "idiotizada" no se pierda ni un detalle.


Se titula "Otro golpe más del gobierno en la sombra" y se ha visto en los mejores cines mundiales, gobernados por los que asistieron al casting y no lo sabían...                          https://es.wikipedia.org/wiki/Rishi_Sunak




































LA ZONA PÚBLICA : Qué es «Chat control» 2.0: El ataque a la privacidad sin precedentes

En julio de 2021, el Parlamento Europeo adoptó la propuesta de la Comisión Europea para permitir el escaneo general e indiscriminado de mensajes privados y fotos de los usuarios (control de chat).



La ley se presentó como una derogación temporal de las reglas de privacidad de la UE, que permitiría, no obligaría, a los proveedores de mensajería a escanear los mensajes. Sin embargo, tras la votación del Parlamento, la Comisión Europea no tardó en preparar Chat control 2.0, una propuesta que haría obligatorio el escaneado general e indiscriminado de nuestras fotos y mensajes.

La idea ya ha  recibido el apoyo entusiasta de muchos ministros del interior de la UE, pero no tuvo tan buena acogida por parte de los ciudadanos ni de los eurodiputados. Una gran mayoría de los ciudadanos de la UE (72%) se oponen a la mensajería general y al control del chat, según una encuesta de opinión realizada por YouGov entre 10.265 ciudadanos de 10 países de la UE.



A pesar  de los comentarios abrumadoramente negativos en una consulta pública, así como de una carta de eurodiputados que expresan serias reservas sobre la propuesta, la Comisión ha seguido adelante.

Este enfoque alcista no es nada nuevo: apresuraron el control de Chat 1.0 sin siquiera consultar a los ciudadanos, empresas u ONG. No preguntaron a los ciudadanos si querían controlar el chat, y no preguntaron a las ONG si realmente ayudaría a resolver el problema para el que fue creado.

Una pesadilla para nuestra privacidad
Si bien Chat control 1.0 ya tiene el potencial de poner fin de facto a la privacidad de la correspondencia en la Unión Europea, solo lo implementan proveedores estadounidenses como Meta, Google y Microsoft. Chat control 2.0 va un paso más allá al exigir la vigilancia general e indiscriminada de todas nuestras conversaciones, utilizando cualquier proveedor de servicios.

La Comisión no dice cómo los proveedores deben implementar la detección, especialmente considerando que muchas aplicaciones de mensajería ahora usan encriptación de extremo a extremo, lo que significa que es imposible que los proveedores de mensajería lean nuestros mensajes, pero las pocas ideas que han surgido hasta ahora tienen mucho. -llegando a implicaciones para nuestra privacidad.

Romper el cifrado
Una propuesta popular entre algunos estados miembros es romper el cifrado de extremo a extremo en la Unión Europea, ya sea obligando a los proveedores a almacenar copias de las claves de cifrado de los usuarios o utilizando una «clave maestra» para los clientes de la UE que permitirá descifrado de conversaciones.

Estas propuestas allanan el camino para el abuso por parte de las autoridades en los estados miembros, por ejemplo, al escanear contenido más allá de los límites establecidos por la regulación, o al desarrollar una vigilancia masiva de comunicaciones cifradas. Incluso si la propuesta contuviera límites sobre qué usos de estas claves son aceptables, sería imposible garantizar que estos límites se respeten, especialmente teniendo en cuenta las dificultades existentes para hacer cumplir el estado de derecho en la UE, el hecho de que la Comisión ha ninguna competencia con respecto a la seguridad nacional, y el hecho de que los programas previos de vigilancia masiva han evadido la supervisión.

Peor aún, si los gobiernos extranjeros o los piratas informáticos obtuvieran las claves, podrían espiar a todos los ciudadanos de la UE, incluidos legisladores, periodistas, psicólogos y médicos, activistas y ciudadanos comunes que confían en el cifrado de extremo a extremo para proteger sus conversaciones.

Uso de IA para buscar material «desconocido»
Otro enfoque que la Comisión está explorando es el uso de IA propensa a errores para buscar contenido ilegal. Aquí, la Comisión ha caído en la trampa de creer que la IA es una “bala mágica” que puede resolver cualquier problema. No lo es.

La inteligencia artificial busca patrones, pero no comprende el contexto, lo que significa que una plétora de mensajes, desde fotos de vacaciones hasta sexts, se marcarán incorrectamente. Peor aún, las IA con frecuencia tienen problemas para identificar correctamente la edad de las personas en las fotos, especialmente cuando esas personas pertenecen a grupos minoritarios (minorías étnicas, LGBTQI, personas con discapacidades).

Como resultado, las imágenes o conversaciones marcadas por AI requieren verificación humana, lo que significa que sus fotos o videos íntimos y personales pueden terminar en manos de contratistas o personal global donde no están seguros. Si pareces más joven de lo que eres, o si perteneces a uno de estos grupos, es probable que las conversaciones privadas e incluso tus desnudos terminen en manos de las fuerzas del orden. Para empeorar las cosas, hay muchos ejemplos de agencias policiales y de inteligencia que copian o comparten fotos de desnudos que obtuvieron como parte de investigaciones con sus colegas y terceros.

Escaneo del lado del cliente con hashes
Los expertos sugieren convertir nuestro teléfono móvil en un dispositivo de vigilancia: antes de cifrar y enviar un mensaje, su teléfono buscará fotos y videos que coincidan con el material de la lista negra. Si el algoritmo informa un acierto, su mensaje privado, foto y/o video se informarán y divulgarán automáticamente al proveedor y/o a la policía.

Según la Policía Federal Suiza, el 86% de los informes de material incluido en la lista negra no tienen relevancia penal. La base de datos no transparente de material incluido en la lista negra contiene una gran cantidad de fotos y videos que no son relevantes desde el punto de vista penal (por ejemplo, niños jugando en la playa) y aún así lo denunciarán a la policía por supuesta «pornografía infantil». Incluso si es inocente, la investigación puede dar lugar a interrogatorios, registros domiciliarios, confiscación. También una gran parte de las investigaciones se dirigen a menores de edad, los niños a los que se pretende proteger.

Lo que es más importante, dicha vigilancia en el dispositivo socavaría la confianza en la privacidad y la seguridad de las comunicaciones confidenciales, interrumpiendo las actividades, por ejemplo, de los denunciantes, los defensores de los derechos humanos, los activistas a favor de la democracia, los periodistas en muchos países. Los expertos advierten que una vez que nuestros teléfonos móviles se han convertido en errores, es solo un pequeño paso para expandir el sistema a presuntas violaciones de derechos de autor, terrorismo o disidencia política. Los gobiernos también pueden utilizar estas puertas traseras para interceptar subrepticiamente el contenido de la correspondencia confidencial que se cree que está encriptada de forma segura de extremo a extremo.

¿Ineficaz y contraproducente?
También hay un conjunto más amplio de problemas que hacen que Chat control 2.0 sea contraproducente:

En primer lugar, las autoridades tendrían que concentrar sus recursos limitados en tratar los casos señalados por el sistema, lo que probablemente incluiría una avalancha de falsos positivos. Tendrán aún menos tiempo para investigar casos de abuso.

Peor aún, la ley también haría más difícil atrapar y enjuiciar a los delincuentes sexuales. Esta propuesta empujaría a más delincuentes a la red oscura, a sitios web ocultos e imposibles de rastrear, lo que haría imposible atrapar a los cómplices.

¿Una pendiente resbaladiza?
Mientras que Chat control 1.0 ya nos pone en un camino peligroso, Chat control 2.0 nos pone en una pendiente resbaladiza: simplemente dar a los gobiernos la posibilidad de escanear nuestras conversaciones y fotos, incluso en una escala limitada, invitaría abiertamente al abuso: una vez que los gobiernos tengan la medios para escanear mensajes como parte de la ley de la UE, pueden expandir el escaneo a través de la ley nacional bajo el pretexto de «Seguridad Nacional», un área en la que la Unión Europea no tiene poderes.



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Más:








Si te perdiste el vídeo del verano de 2022 con 272.391 visualizaciones el 3 de agosto, ahora debes descubrirlo, pero no esperes ver nada de lo que ves habitualmente en internet, sobre todo, porque es el preestreno y la antesala de una larga lista de acontecimientos en donde se instaura el Partido Comunista Chino de España en España...                                                         





Según una publicación de mayo de 2022 de la Agencia "a sueldo" verificadora de hechos verdaderos o falsos de la mafia criminal globalista, "Efe Verifica", "la grabación donde Zelenski gesticula y se rasca la nariz vestido con traje y corbata en una comparecencia informativa, no prueba que se encuentre bajo los efectos de las drogas. Se rasca y hace gestos con la cara durante menos de 12 segundos mientras piensa en la respuesta que va a dar ante una pregunta en francés sobre la entonces canciller alemana Angela Merkel, pero el vídeo viral duplica esa breve escena con un primer plano para dar la impresión de que los tics de Zelenski se repiten. Son imágenes que circulan desde mucho antes de la invasión de Ucrania y gran parte de las plataformas donde se comparten como supuesta prueba de que consume cocaína son de origen ruso". Nosotros la hacemos circular aquí en nuestro canal, no somos de origen ruso, somos "originales".





LA ZONA PÚBLICA : Sobran malthusianos.

Cada generación ha disfrutado de una calidad de vida superior creada por sus congéneres anteriores. Pero la Agenda 2030 está a punto de cambiar esa ecuación. 


Sólo existen dos posibilidades: ser muchos y ricos o pocos y pobres.

Friedrich August von Hayek




Hace un poco más de dos siglos, en 1798, un intelectual y clérigo anglicano llamado Thomas Robert Malthus creyó haber entendido que era inexorable el colapso de la humanidad como resultado del desequilibrio que se producía entre el exceso de personas y los recursos disponibles para alimentarlas. Ese desequilibrio hacía que la existencia de la humanidad no fuera “sostenible”. Según su Ensayo sobre el principio de la población (An Essay on the Principle of Population) mientras la producción de alimentos crecía en proporción aritmética la población lo hacía en proporción geométrica. Poca gente ha sido tan enormemente exitosa propagando una idea tan falsa. Seguramente sin saberlo, el buen Malthus iniciaba una poderosa tradición que hoy es todo un éxito: la de alarmar a la población con predicciones falsas, acomodar los datos para no cambiar las predicciones y desprestigiar a quienes cuestionen la alarma y las predicciones.

Malthus creía que la sobreexplotación de los recursos naturales conduciría a la miseria. Su ensayo, si bien establecía una serie de catástrofes, carecía de datos que sostuvieran la argumentación general, lo que explica su rotundo fracaso. Pero el empecinamiento de Malthus por sostener sus tesis lo llevaron a hacer modificaciones entre las diferentes ediciones adecuando las argumentaciones a las conclusiones, y no al revés. Como sea se equivocó, los recursos disponibles no crecieron en forma aritmética sino que se multiplicaron de una manera tan asombrosa que superaron lo que se necesita para alimentar a todos los terrícolas. Para la época en que escribió su ensayo más del 90% de la población era pobre, mientras que apenas dos siglos después menos del 10% de la humanidad vivía en esas condiciones.

Según los datos de FAO, actualmente es menor a un dígito el porcentaje de la población que pasa hambre y esto no es por falta de alimentos sino por factores relacionados con la guerra, la logística, etc. La humanidad se ha multiplicado pero sin embargo vive mucho más y en mejores condiciones. La amenaza de que la superpoblación haría escasear los recursos y el espacio ha sido rotundamente desmentida por los hechos. Malthus no pudo prever que la economía crecería mucho más que la población, generando una gran cantidad de riqueza en un período brevísimo. Respecto del espacio, utilizamos sólo una pequeña parte del planeta, aún descartando zonas inhóspitas. Las alarmas encendidas por Malthus no tuvieron en cuenta la increíble capacidad humana para crear ciencia y tecnología que adaptara el espacio y los recursos, de manera que no existe un solo indicador que mida el bienestar humano que no haya mejorado en los últimos dos siglos.

Sin embargo, a pesar de ser los humanos una especie generadora de semejantes proezas, triunfan en el mundo ideologías que nos consideran como agentes contaminantes, viles ofensores de un planeta que padece nuestra existencia. Poco difiere el fallido argumento malthusiano de la prédica ecologista ligada a las políticas que proponen desandar el camino de crecimiento, confort y calidad de vida humanos para evitar, de nuevo, el apocalipsis de insostenibilidad generado por el Homo sapiens. Se trata de un denodado ejercicio de autohumillación.

El relato que describe a la humanidad como un parásito del planeta es recurrente y volvió con renovados bríos en el emblemático año 1968 cuando Paul Ehrlich publicó “La bomba de población”, libro tan exitoso como su par malthusiano y que sostenía la misma tesis. Algo muy interesante sucedió cuando el economista contemporáneo Julian Simon sostuvo justamente lo contrario: que el crecimiento de población es la base de la abundancia de recursos porque es la gente la fuente de las innovaciones y cuanta más haya, mayor cantidad de recursos y mayor eficiencia en su uso. Simon le hizo una apuesta a Ehrlich: que eligiera una canasta con materias primas que creyera que iban a ser menos abundantes y, por tanto, más caras a futuro. Si realmente esa canasta se volvía más costosa en diez años, Ehrlich habría ganado la apuesta, caso contrario el victorioso sería Simon. Ehrlich eligió cobre, cromo, níquel, estaño y tungsteno. En el período de la apuesta, para la década del 80 del siglo pasado, la población mundial aumentó en más de 800 millones de personas, pero los cinco materiales estaban más baratos. Simon tenía razón.

Julian Simon

Paul Ehrlich, biólogo y experto en demografía es el padre de la ecología evolutiva y del término "desarrollo sostenible"


Otro ejemplo del mismo dogma malthusiano se encuentra en el resumen anual del Foro Económico Mundial, más conocido como Foro de Davos (sí, sí, ese de “no tendrás nada y serás feliz») de 1973, en el que se comenzaron a discutir cómo establecer nuestros “límites para el crecimiento”. Unos años antes se había fundado el Club de Roma, otro grupo de expertos e iluminados que encargó en 1972 un texto que justamente se llamó “Los límites del crecimiento”. La alarma era la misma: la gente vs. el ambiente y sus recursos. El texto anunciaba catástrofes que, por supuesto, jamás se concretaron, pero las soluciones propuestas para el futuro seguían siendo las mismas: reducir la población y el nivel de consumo. Tal cual le pasó a Malthus, su fracaso predictivo fue un éxito editorial, traducido a 30 idiomas y vendido por millones.

Lo que la humanidad debería revisar, más que su huella planetaria, es su apego a los embaucadores y a las predicciones fracasadas. El neomalthusianismo está más vivo que nunca en el ecologismo político que propone limitar el crecimiento y el desarrollo para evitar un desequilibrio que, como se ha demostrado, carece de asidero. Las políticas ecologistas proponen recuperar la sostenibilidad limitando el bienestar. Calefaccionarse menos, comer peor, viajar menos, producir y consumir menos energía. Y desde ya, estas propuestas se erigen como leyes de sostenibilidad mundial. Si bien el fracaso de la planificación centralizada es una constante en la historia, la excusa ecológica ha servido para que reviva la idea de una política pública global de control sobre todos los ciudadanos del mundo, la Agenda 2030.

Las ediciones sucesivas de las cumbres, foros y congresos que concentran cientos de jefes de Estado son un aquelarre destinado a afirmar, en cada ocasión, que el mundo está en grave peligro. En la misma tónica el Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU (IPCC) se ha convertido en la autoridad encargada de avalar este alarmismo a pesar de que existen cientos de científicos desmontando una tras otra todas sus tesis. Es abrumadora la lista de predicciones del IPCC no cumplidas, pero curiosamente, pasa lo mismo que con las voces catastrofistas del pasado, sus yerros son venerados por la prensa y los gobiernos. Las predicciones de la ONU fallaron una y otra vez, las climáticas, las alimenticias, las sanitarias. Sin embargo, no han cambiado su prédica contraria al libre desarrollo humano.

Los malthusianos, los de antes y los de ahora, han descartado siempre la masiva capacidad de crear prosperidad de la especie que más detestan: la humana. El periodismo alarmista es parte de este problema, toman fragmentos de titulares, buscan el escándalo y jamás dicen que los escenarios cataclísmicos tienen una probabilidad minúscula de ocurrir, ¡y eso consta incluso en los informes del IPCC! Los desastres naturales han disminuido en un 90% en el último siglo pero los titulares de los periódicos se regodean con las imágenes de incendios o inundaciones como si fueran plagas divinas, venganzas de la madre Tierra. Omiten decir que padecemos menos las inclemencias porque somos más ricos y desarrollados, y por ende, podemos defendernos mejor. Son nuestras adaptaciones las que nos protegen, no las que nos condenan. Pero esta difusión ignorante y alarmista es la base de las creencias del público masivo. Esto ocurre porque la ideología de la ecología política no tiene por objetivo el progreso científico, si así fuera, no silenciarían ni desprestigiarían a quienes debaten con sus teorías científicas. Se trata sólo de dar soportes narrativo para el intervencionismo creciente, y si la evidencia no se amolda, peor para la evidencia, lo político es sagrado y está primero.

El ecologismo político es sistemáticamente anticapitalista. Sospechosamente, va contra el sistema que en 200 años generó tanta prosperidad que dio por tierra con el ensayo de Malthus, casi parece una venganza. Ve, en el desarrollo y el crecimiento que consiguieron que la vida sea más larga, un mal por sus efectos sobre la naturaleza. El problema es mayúsculo porque se trata de la ideología predominante y está creando pesimismo y aprensión respecto del futuro, afectando particularmente a las nuevas generaciones que se perciben como enemigas del planeta. El alarmismo climático está provocando depresión y angustia en los niños obligados a consumir este dogma permanentemente: en la escuela, en las redes, en los medios, en el marketing, en el deporte. Un relato verde destinado a proyectar vergüenza y culpa, adoctrinando a los niños para que sean agentes de su ideología.

El ecologismo neomalthusiano cree que las soluciones provienen de la imposición de multas, cupos y restricciones al crecimiento, siempre por medio del control y la regulación del Estado. Cada reunión de líderes mundiales reclama mayores intervenciones para frenar nuevos apocalipsis siempre inminentes. Pareciera que la creencia en el apocalipsis ambiental les proporciona un propósito místico, un modo de elevación espiritual y se consideran a sí mismos como semidioses que crean el bien a costa de sacrificar la vida de muchos, pero nunca la propia. Por eso usan sus jets privados para reunirse y decir que los simples mortales debemos dejar de usar el combustible de un simple automóvil. Más y más intervención de los expertos iluminados para amoldar el comportamiento de los ciudadanos. Más y más ingeniería social que es, ni más ni menos, que más poder para regular nuestras vidas.

Como cada vez que se juntan los líderes atacados por el neomalthusianismo, la conclusión a la que llegan es que la única forma de resolver estos grandes problemas es a través de una gobernanza centralizada de expertos. Tal es la propuesta de la Agenda 2030 y del famoso Gran Reinicio. El ecologismo político cree que debemos cambiar nuestro modo de vida de manera radical y ese dogma no puede ser cuestionado. La Agenda 2030 es un libro sagrado rubricado por la inmensa mayoría de los líderes y poderosos del mundo. El enemigo es, claro está, el ser humano libre, capaz de elegir por sí mismo su futuro.

Pocas espadas más eficientes al servicio del colectivismo como la narrativa verde, no existe gobierno, plataforma electoral, organización o empresa que no la tenga como fin y misión. Todo, por supuesto, ha de ser sostenible, palabra mágica que no dice mucho, pero que lo es todo. Tenemos políticos e influencers dándonos sermones en los que nos culpan, como especie, de ser responsables de catástrofes que no se han cumplido ni por aproximación. Pero no hay caso, el ecologismo neomalthusiano, pese a los datos que desmienten tanto a su precursor como a sus sucesivos profetas, siguen anunciando peligros que son causados ​​por la intervención humana sobre la naturaleza. Es evidente que el verdadero enemigo es, para los neomalthusianos, la humanidad misma. Privilegian a la naturaleza como a una diosa, antes que a la humanidad.

Asistimos inermes, mientras tanto, a políticas de decrecimiento, que es eso que llaman “sostenible”. Propuestas que detienen o ralentizan el crecimiento económico y que estancan a los países más pobres. No existe forma de que los países salgan del subdesarrollo sin fuentes de energía sólidas como la fósil o la nuclear, oponerse a ellas es lisa y llanamente ecocolonialismo y es criminal. Las alarmas ambientales de cualquier índole no se evitan empobreciendo la calidad de vida, sino apostando a las soluciones que la humanidad, libremente, va a encontrar como lo viene haciendo desde que es especie.

Afortunadamente, todas las predicciones de que la existencia de la humanidad empeoraría han sido un rutilante fracaso. No hay apocalipsis en el horizonte, estamos mejor que hace dos siglos y, si somos libres, estaremos mejor en el futuro. Los humanos no nos resignamos, creamos, somos pensantes, encontramos soluciones. Por eso, cada generación ha disfrutado de una calidad de vida superior creada por sus congéneres anteriores. Pero la Agenda 2030 está a punto de cambiar esa ecuación ¿Dejaremos que el ecologismo neomalthusiano consiga que nuestros hijos vivan peor que nosotros?



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