Ashleigh Morris, de 19 años, no puede meterse al mar, caminar bajo la lluvia o lavarse la cara por las mañanas porque instantáneamente sufre una dolorosa erupción en todo el cuerpo.
Como un Gremlin, excepto que no se multiplica. Para que tengas una idea, su piel reacciona de la misma manera a una gota que cualquier persona que se quema con agua hirviendo. Lo que tiene es un desorden de la piel muy poco frecuente conocido como Urticaria Acuagénica, o urticaria del agua.

Pero su problema no es tan grave: Laura Weaver, de 13 años, es alérgica a todo. Comidas, perfumes, ropa y… a la misma medicina que le podría aliviar la alergia. Para estas dos mujeres, no hay cura ni tratamiento. Son casos tan extraños que no se sabe qué los provoca.
Lo único que pueden hacer es desarrollar tácticas para convivir lo mejor que puedan con sus condiciones. Y, por supuesto, llorar por eso no sólo no ayuda, si no que lo empeora.

Como un Gremlin, excepto que no se multiplica. Para que tengas una idea, su piel reacciona de la misma manera a una gota que cualquier persona que se quema con agua hirviendo. Lo que tiene es un desorden de la piel muy poco frecuente conocido como Urticaria Acuagénica, o urticaria del agua.

Pero su problema no es tan grave: Laura Weaver, de 13 años, es alérgica a todo. Comidas, perfumes, ropa y… a la misma medicina que le podría aliviar la alergia. Para estas dos mujeres, no hay cura ni tratamiento. Son casos tan extraños que no se sabe qué los provoca.

Lo único que pueden hacer es desarrollar tácticas para convivir lo mejor que puedan con sus condiciones. Y, por supuesto, llorar por eso no sólo no ayuda, si no que lo empeora.
