La zona Histórica: MEROVINGIOS



La Dinastía Merovingia fue una familia de estirpe germánica que gobernó la actual Francia, Bélgica, una parte de Alemania y de Suiza entre los siglos V y VIII.

Eran descendientes de Meroveo, jefe militar franco, fundador de la dinastía.

El primer representante histórico de la dinastía merovingia, Childerico I, hijo de Meroveo, dominó la antigua provincia romana de Belgica Segunda que comprendía los territorios de Ciuitas Remorum, Ciuitas Suessionum, Ciuitas Veromanduorum, Ciuitas Atrebatium, Ciuitas Silvanectum, Ciuitas Bellovacorum, Ciuitas Ambianensium también conocida como Ambianorum, Ciuitas Morinorum, Ciuitas Camaracensium antigua c. Nerviorum, Ciuitas Catalaunorum y Ciuitas Bononensium.


Clodoveo I

Pero fue Clodoveo I (466511) nieto de Meroveo, quien por sus campañas militares agrandó verdaderamente el reino de los Francos (Regnum francorum), al este en Alemania, y al sur-oeste en Aquitania dominada hasta entonces por los visigodos.
Esta expansión fue posible después de su conversión y bautismo hacia el 496, y gracias al apoyo de la aristocracia galorromana y la Iglesia Católica. Instaló la capital en París en el 507.

A su muerte el reino franco fue dividido entre sus hijos según la costumbre de los merovingios: Clotario I Rey de Soissons (511-561), de Reims (555-561) y de los Francos (558-561), Childeberto I Rey de París (511-558), Clodomiro Rey de Orleans (511-524) y Teodorico I Rey de Reims (511-534).
Otro monarca destacado de la dinastía fue Dagoberto I (629 – 639) que después de muchos años de división territorial volvió a unir los reinos francos bajo su gobierno.
Después de Dagoberto I, el poder de los merovingios se fue disgregando y a medida que pasaba el tiempo, los Mayordomos de palacio acabaron siendo los verdaderos dirigentes del reino franco.
Los mayordomos de palacio Carlos Martel y su hijo Pipino el Breve (fundador de la dinastía Carolingia) acabaron con el poder de los monarcas merovingios, y Pipino destronó al último rey merovingio, Childerico III, para proclamarse rey de los francos. La dinastía merovingia fue substituida entonces por la dinastía Carolingia.
ARTE MEROVINGIO

Fue desarrollando un arte propio en la actual Francia, un arte prerrománico que se caracterizó por el uso de la piedra y el ladrillo (en arquitectura) con construcciones sencillas.

El arte característico de este período es la orfebrería.

También desarrollaron la pintura mural sobre frescos y las miniaturas.

Se conservan muy pocos vestigios y muestras de arte merovingio.
LOS DESCENDIENTES
Los investigadores se han enfrascado en ver la posible existencia de la descendencia de los Merovingios, dando cuenta de su antiguo origen.

Posiblemente los Merovingios fueron esparcidos en distintas ramas genealógicas que fueron tomando distintos puntos geográficos.
Los historiadores coinciden en que la extinción de su rama histórica original se debe a las exclusiones normales que toda toma de poder implica.
Al asumir Pipino el Breve, y excluir al último de los Merovingios, Childerico III en 751, en el Monasterio Saint Omer, implicó sobremanera la diseminación de su descendencia y familia extendida.
Hay indicios claros de la conexión posterior con un sinnúmero de familias que llevan la sangre merovingia.
Un ejemplo de éstos son las alianzas matrimoniales que descendientes merovingios realizaran con la familia noble de la localidad de Ceyzerieu, de apellido galorromano Sacirius; antiguos descendientes de las invasiones romanas a la Galia, y que se habían asentado favorablemente, haciéndose con prestigio y dinero.
Posteriormente, esta familia se pasó a nombrar con el apellido Cecereu cuando se asentaron en Bretaña, y llegaron a ser una influyente familia francesa.
Aun así, esta familia tiene diversas ramas distribuidas por todo el mundo. Entre los países con descendientes de los Cecereu se encuentran Chile, México y Argentina, en el continente americano.
Algunas familias emigraron desde España a tierras centroamericanas tomando nombres como Mena y Reyes.
En los países de Chile y Argentina, el apellido es aún conservado, pero en México no, pues el apellido original se transformó en Ciceru y hasta en Cruz, al igual que varias familias de los apellidos Dávila, Hernández y Pérez, debiéndose recalcar que no todas las personas con estos apellidos, que son muy comunes, son descendientes de los Cecereu, sino que están ubicados en ciertos estados del país, por ejemplo Cruz en los estados de Veracruz y Tamaulipas, Dávila y HernándezPérez en los estados del sureste de la república, esto sin olvidar los apellidos que fueron también origen de esta familia con ascendencia francesa, que son los siguientes: Wintour, Catesby y Fawkes, en los siglos XVI y XVII.
Sin embargo, se cree que estas ramas se extinguieron el 5 de noviembre de 1605 con la conspiración de la pólvora, ya que personajes descendientes de esos apellidos fueron quemados en la hoguera por intentar volar el parlamento inglés.
LOS MEROVINGIOS EN LA LITERATURA

En algunas novelas y ensayos de esoterismo se ha postulado, sin ningún fundamento científico, que los merovingios son descendientes de una supuesta relación entre Jesús de Nazaret y María Magdalena, quienes habrían tenido una hija que migró desde Judea al sur de Francia, desde donde se habría desarrollado un linaje cuya estirpe llegó al poder del reino franco con los Merovingios.
Entre estas obras destacan el bestseller esotérico Sangre santa, Santo grial, escrito por Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, ninguno de los cuales es historiador y, sobre todo, por la novela esotérica de Dan Brown, El código Da Vinci.
Al Ultimo de los Merovingios Los sacerdotes los eliminaron eficientemente
También el eminente medievalista Umberto Eco hace un uso de esta teoría con el fin de ridiculizarla por ser pseudo-científica en su novela El péndulo de Foucault. Asimismo se encuentra en la novela de Jim Hougan "El último merovingio".
La argumentación del best-seller de Baigent, Leigh y Lincoln es la siguiente:
1. Jesús y María Magdalena estaban casados. Para ello se basan en los evangelios apócrifos de Felipe y María Magdalena, principalmente.
En el de Felipe se dice que "Jesús la amaba más que a todos los discípulos y solía besarla en [...]", además, en otros documentos de la misma índole, mencionan que María Magdalena era la compañera de Jesús, entendiéndose en esos tiempos que la palabra "compañera" significaba "esposa".
Abadía de Notre Dame du Mont Sión
También citan un episodio del Evangelio de Juan, que narra las bodas de Caná. Puesto que no se dice quién es el novio, afirman gratuitamente que se trata de Jesús de Nazaret, pese a que en el relato se dice que era un invitado.
2. En la segunda mitad del siglo XIX, en Rennes-le-Chateau, una aldea del sur de Francia, su párroco se hizo repentinamente rico y vivió en la opulencia una pequeña parte de su vida, aunque murió en la pobreza tras haber dilapidado su fortuna.
3. Los autores del libro, sin aportar ninguna prueba documental, afirman que la causa de la fortuna de Sauniere es que encontró en su parroquia unos documentos que supuestamente demostraban que Jesús de Nazaret y María Magdalena habían tenido una hija y que su linaje, después de varias generaciones, se había emparentado con los merovingios.
4. Este secreto de la descendencia de los merovingios, cuyo último eslabón era Pierre Plantard (1920-2000), fue supuestamente mantenido por una organización denominada Priorato de Sión que, según unos documentos que aparecieron en 1975 en la Biblioteca Nacional de París, habría estado dirigida por grandes maestres como Newton, Botticelli, Leonardo da Vinci, etc.
En 1993, Pierre Plantard declaró bajo juramento en un juicio que toda la supuesta historia del Priorato de Sión había sido ideada por él mismo, pese a lo cual el Código da Vinci se hace eco de sus invenciones para construir una novela de ficción.

Por otra parte, a nivel de estudios genéticos en el año 2006, el programa televisivo Buscando la verdad (Digging for the Truth) del canal The History Channel realizó un análisis genético de Aragunde (Arnegonda), quinta esposa del rey de linaje merovingio Clotario I.

Una imagen decimonónica e idealizada de los reyes merovingios

El resultado del análisis concluyó que el ADN de Aragunde "no tenía los marcadores que podrían esperarse de la población de Medio Oriente; en cambio, su ADN mostraba que provenía de Europa". http://diggingforthetruth.net/season2episode10.html

LOS MEROVINGIOS EN LA CULTURA POPULAR
  • Los Merovingios son caracterizados en el libro The Holy Blood and the Holy Grail, en el cual se afirma que son descendientes de Jesucristo.
  • El Merovingio es un personaje en las películas de Matrix. En la segunda parte de esta trilogía, Merovingio representa el deseo que circula en la sangre. Es amante de Perséfone, quien representa la sique. Plantea que la llave de todos los misterios está en la lengua, siendo el francés el idioma del deseo.
  • El adjetivo merovingio es usado al menos cinco veces en la obra En busca del tiempo perdido de Marcel Proust.

Sarcófago de la reina Arnegonda Basílica de Saint Denis

LA VIDA MEROVINGIA
En Francia, siguiendo la decadencia urbana de los últimos tiempos romanos, la base de la pirámide de población era rural, habitantes de granjas que producían lo necesario para la supervivencia.

En muchas áreas no había ciudades, sólo granjas que ocupaban los restos disminuidos de antiguas villas romanas, separadas unas de otras y situadas en lugares estratégicos con terreno cultivable y acceso al agua, como por ejemplo en los valles de los ríos de las zonas más romanizadas (Provenza y Borgoña en el valle del sistema Ródano-Saona, Austrasia y Helvecia en el sistema Rin-Aar, el Loira y el Sena en Neustria o el Garona en Aquitania).

Las antiguas ciudades romanas o romanizadas primero se despoblaron, con sus ciudadanos huyendo al campo, escapando de los sitíos y saqueos de los pueblos bárbaros, convirtiéndose después (sobre todo si durante la época imperial eran focos de cristianización), en centros administrativos (civitates) de obispos o condes (esto es, recolectores de impuestos, más que "compañeros" -comites- de los soberanos). Sobre la base amplia, en términos numéricos, de gente de baja condición social, se situaba una capa delgada de nobles y eclesiásticos, pocos numéricamente pero los únicos mencionados en las crónicas coetáneas.

El modo de vida habitual de la población rural consistía en pasar toda la vida en la misma aldea, trabajando diariamente de la salida a la puesta del sol, excepto los preceptivos de domingo y festividades de la Cristiandad.
Si llegaban a la madurez, se casaban y producían hijos casi anualmente (pues la tasa de mortalidad infantil era muy alta). Para los niños que conseguían sobrevivir a sus primeros meses, la esperanza de vida era substancialmente más baja que en la actualidad (50 años era un valor típico para la esposa de un granjero, por ejemplo).
El conocimiento que la mayoría de los seres humanos tenía del mundo más allá de su iglesia era escaso: conocían el camino hasta su iglesia más próxima y a los lugares circundantes de su aldea o granja solamente.
De los sucesos que ocurrían a distancias más grandes, la mayoría no tenía ninguna noción, pues un obstáculo adicional era la ausencia de caminos transitables, excepto los que habían sido puestos antes por los romanos, que poco a poco se fueron olvidando por falta de mantenimiento y tránsito.
Además, la población simple no sabía leer ni escribir, por lo que no pudieron producir ningún documento ni aprehenderlo (con el conocimiento de tales documentos la población llana habría podido experimentar lo que ocurría en su mundo).
El trabajo que los granjeros realizaban sobre el terreno se hacía de la misma manera que como sus padres, antes que ellos, lo habían hecho.
No había otra escuela para los granjeros que el trabajo realizado antes por sus padres.
Las cifras exactas sobre el número de habitantes en esta época de la Alta Edad Media, no son bien sabidas pues no hubo censos hasta mucho más tarde, de modo que los historiadores dependen de valoraciones.
Éstas dan lugar (hacia el año 800, en el momento de máximo esplendor y antes de las divisiones carolingias) a un número aproximado de entre 12-13 millones de habitantes en todo el territorio franco (los solares de la actual Francia, el Benelux, Suiza, la antigua Alemania Occidental y la mitad norte de Italia), con una densidad media de aproximadamente 8 habitantes por kilómetro cuadrado, si bien había zonas escasamente pobladas: a diferencia de Italia o Provenza, que estaban intensamente romanizadas, la zona de lengua alemana (parte de Suiza y la antigua Alemania Occidental de hoy, Holanda y Luxemburgo) estaba escasamente poblada, con unos 2 millones de habitantes y una densidad aproximada de 4 a 5 habitantes por kilómetro cuadrado.
LOS REYES MEROVINGIOS

Ver AQUÍ.


La tumba del niño Merovingio.
(Pinchar en la imagen para ver artículo)


















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